WILFRIED JUNGE ESKUCHE, nació en Viña del Mar, el 17 de Agosto de 1928. Sus padres fueron don Arturo Junge Koch (nacido en Concepción) y doña Margarita Eskuche Schleichert (nacida en Lumaco). Wilfried fue el menor de 5 hermanos. Cursó sus estudios en el Colegio Alemán de Concepción. Paralelamente estudió piano con el profesor Helmuth Voerkel, profesor del mismo establecimiento, procedente de Alemania. El profesor tenía solidísimo conocimientos de teoría que adquirió por haber sido miembro del Coro de Niños de Santo Tomas de Leipzing, iglesia que fue el lugar de trabajo de Juan Sebastián Bach, en su período más importante.

Debido a que el profesor Voerkel le transmitió buena parte de sus conocimiento teóricos, Wilfried Junge comenzó a componer a muy temprana edad y como su madre había estudiado canto en Europa, lógicamente su vocación y creación de música se volcó primordialmente al género de Lied.

Posteriormente, Wilfried Junge ingresó a la Escuela de Técnicos Industriales, aunque nada tenían que ver esos estudios con la vocación musical del joven, sí influyeron en su formación integral, ya que el contacto con sus compañeros de estudios fue altamente enriquecedor.

En 1950, Junge ingresó al entonces tan famoso Coro Polifónico de Concepción, donde luego el maestro Arturo Medina lo nombró su Director Ayudante.

Más o menos en la misma fecha, un grupo de estudiantes universitarios le pidieron formar el primero Coro Universitario; para ello el joven director compuso el Himno de la Universidad de Concepción, como en general, como es lógico, sus trabajos de composición se volcaron con preferencia al género coral, también sucedió alrededor de la misma fecha, que un grupo de instrumentista aficionados, muchos de ellos estudiantes universitarios, formaron una pequeña orquesta de cámara y pidieron a Wilfried Junge a dirigirlos.

Junge había aprendido del Maestro Arturo Medina, que con paciencia y tenacidad se podían conseguir de grupos aficionados, resultados óptimos, casi equivalentes a conjuntos profesionales. Así el conjunto de música de cámara se puso a trabajar seriamente y en 1952 ya daba sus primeros conciertos en el antiguo Teatro Concepción, ocasionando un considerable éxito en la crítica y el público en general.

Se vislumbraba que este joven movimiento artístico podía desarrollarse positivamente y fue ahí que el joven músico (24 años de edad) pensó que el sano crecimiento de una vida musical artística podría ser involuntariamente frenado por la falta de conocimientos académicos sólidos del director.

Ya que la Cátedra de dirección de Orquesta no existía en el país y en la ciudad prácticamente ni siquiera existía la profesión de músico. Fue así que Wilfried Junge aprovechó una gira a Alemania del Coro "Singkreiss".
Wilfried Junge consiguió viajar a Europa donde tuvo la suerte de ingresar como alumno de dirección y composición a la famosa Academia Mozarteum de Salzburgo en Austria.

El bagaje de conocimientos adquiridos allí fueron inestimables e incluso le cupo el honor de recibir de parte del Ministerio de Cultura del Gobierno de Austria, el "Einmaliges Begabtenstipendium" que equivale más o menos a una beca única (suculento en dinero) al mejor alumno del plantel académico, galardón que no es forzosamente otorgado todos los años 1955.

En aquella época Wilfried Junge se encontraba en la encrucijada de, o aceptar algún ofrecimiento de trabajo en Europa (dos de las cuales eran bastante tentadores), o se volvía a Concepción para intentar de generar allí un sólido movimiento musical prácticamente de la nada, optó por lo segundo. Las ideas eran claras y el modo en que había que proceder también.

Base o núcleo central de un moviendo musical de una ciudad lo constituye una Orquesta Sinfónica profesional, crearla fue el primer objetivo.

Sólo los que estuvieron muy cerca del joven músico y algunas autoridades universitarias pueden saber que el camino por conseguir este objetivo fue inmensamente largo y tortuoso con innumerables escollos que hubo que sortear.

En 1958 la Orquesta, ya más numerosa, pasó por fin bajo el alero de la Universidad de Concepción. Fue en la era del rectorado de don David Stitchkin B. De Ahí en adelante la Orquesta consiguió su status de profesional y lentamente pero a paso seguro fue creciendo paulatinamente.

Paralelamente se abrió el camino para integrar a los diversos coros de la zona (e incluso más allá de ella) haciéndolos participar en obras Sinfónico - Corales.

Igualmente se inició siempre basado en la Orquesta, la presentación de pequeñas óperas, aprovechando los solistas vocales existentes en la zona. De ahí nació la "Corporación Lírica de Concepción".

La Orquesta Sinfónica además se dedicó con ahínco a la realización de conciertos-charlas, en los establecimientos educacionales de la región, tanto a nivel básico (7° y 8° años) como media. Esta medida obtuvo el resultado deseado, el cual era el de atraer gente joven a la música docta y que en parte, se integró al publico ya existente a los conciertos de las temporadas oficiales de la Orquesta. Cabe señalar que casi sin excepción, los directores y solistas invitados a las temporadas, expresan su asombro por el término medio de edad tan bajo del público asistente a los conciertos.

Había otras dos metas. El primero, logra la formación de cuartetos y de otras agrupaciones de cámara por parte de los mismos miembros de la orquesta, lo que se consiguió fomentando esa actividad y dándole facilidades a los distintos grupos ya formados. El otro objetivo que se consiguió fue que aquellos miembros de la orquesta que tuvieran real vocación por la enseñanza formaron sus propias academias dedicadas a la formación de músicos que fueron aptos para integrar una orquesta profesional. Si entre los estudiantes hubiera quienes por su talento y su dedicación sobresalieran y se vislumbraran como posibles interpretes solistas, más práctico era becarlos y enviarlos a estudiar al extranjero.

Así se dio que el plan trazado se fue cumpliendo y en la actualidad podemos decir con propiedad que en Concepción existe una sana y bien estructurada vida musical, cuya influencia se va ramificando mucho más allá de la ciudad misma e incluso de la zona.

En cuanto a la composición, el Maestro Junge se dedico a ella tanto como la ardua labor como director de orquesta y de coro, o el montaje de ópera se lo permitían. El resultado fue halagador, ya que en tres ocasiones ha logrado ganar concursos nacionales de composición, a saber: en 1978 con el Divertimento RF78 para cuerdas y piano obligato, en 1980 con la "Cantata del Pan y la Sangre" o "Cantata de la Eucaristía" y 1988 con el "Quinteto para instrumentos de vientos", hay además varias otras obras que son tocadas o retransmitidas con frecuencia como por ejemplo los "Siete trozos para piano", la "Toccata para 2 guitarras" o el Lied (canción) "Tarde en el Hospital con texto de Pezoa Véliz. Las dos últimas obras incluso han sido grabadas comercialmente por el sello S.V.R.

Wilfried Junge ha recibido honrosas distinciones, galvanos, medallas, pergaminos, objetos de arte, etc. Basta con mencionar el Premio Municipal de Arte 1959 y la reciente designación de "Miembro honorario de la Corporación Universidad de Concepción" 1996, sin menospreciar, de manera alguna, las demás distinciones recibidas. [+] Ver críticas a su obra

Debido a una enfermedad terminal Wilfried Junge se tuvo que alejar de la dirección Orquestal y otras actividades, sin embargo, esto no le impide seguir componiendo. Prueba de ello es, por ejemplo, el valioso aporte que significó para la vida musical Chilena la composición de su impactante ópera "El Ahijado de la Muerte", que fue estrenada en Concepción en octubre de 1997, constituyendo un extraordinario éxito de público y crítica.

Fallece el 19 de Junio del 2001 en Concepción